Banco San Miguel

Declarado reserva natural por ser de crucial importancia para la conservación de aves y para el mantenimiento de la bahía, el banco San Miguel fue ocupándose paulatinamente. Un astillero de importantes dimensiones opera en el lugar, sumándose a la presencia de un cuartel de la Armada en abandono y al histórico club Mbiguá, con su área residencial.
Los asentamientos precarios se vienen extendiendo desde el bañado norte, por un lado, y por el otro, a partir de la instalación de prestadores de servicios del club y los demás establecimientos. El aparcamiento de barcazas y barcos de diferentes tipos es cada vez más invasivo y va carcomiendo costas y apeligrando casas en las crecientes.

San Miguel Guerrero

Ya en las inmediaciones del club Mbiguá, el barrio se denomina San Miguel Guerrero. La punta Guaicurú, en el extremo sur occidental del banco, es el lugar emblemático en el que se unen la bahía con el río Paraguay. Anteriormente el banco era una isla -en épocas de inundaciones lo sigue siendo- pero intervenciones humanas y depósitos de arena que arrastra el río lo fueron convirtiendo en una península, hecho que fue menguando las correntías que circulan por la actual bahía.

Ña Muñe

Lideresa comunitaria - 50 años en el barrio

Nació en Isla Pucú, pero pasó en Puerto Pinasco hasta los 6 años. Las crecidas le hicieron ir y venir de muchos lugares. Una de ellas le llevó hasta puerto Murtiño en Brasil. Hoy pelea por un proyecto de viviendas de palafito que elaboraron con la facultad de arquitectura de la UNA.
Ña-Muñe
San Miguel Guerrero. Paraguay, culturas de río.